Miércoles, 12 de abril de 2006

¡¡Por fin!! Una final como Dios manda. Muchas felicidades al Espanyol, que consigue su 4º Copa, pero también al Zaragoza, que ha conseguido el subcampeonato. Ambos equipos nos han ofrecido una final como se esperaba: viendo buen fútbol y sobre todo goles.
Empezando con el resumen de lo que ha sido el partido:
Empezó muy rápido. Los dos equipos saltaron concentradísimos al terreno y sin tener tiempo para acomodarnos, Ivan de la Peña sacó una falta magistral que sacó como pudo César.
Tamudo llegó por detrás y de cabeza marcó un bonito gol a los 2 minutos de juego.
La final pasó a ser un correcalles sin producirse ocasiones claras y, sobre todo, muy
brusca. Quizá porque ambos equipos se aferraron a la posibilidad de salvar dos temporadas muy muy irregulares, el caso es que los primeros 45 minutos fueron un suplicio para Medina Cantalejo, que parecía en ocasiones no saber qué hacer con el partido.
Hacia el minuto 27, una falta botada desde 30 metros fue cabeceada en la linea de fondo hacia atrás por Oscar, y tras volver a ser golpeada por Milito le llegó a
Ewerthon, que solo tuvo que empujarla con la cabeza entre el barullo. Muy poco le duró la alegría al Zaragoza, porque 5 minutos más tarde Tamudo recogió un balón en banda en una contra, encaró a Alvaro y se la puso perfecta a
Luis García, que cabeceó de manera muy bella a la red de César.
En el 2º tiempo el Zaragoza se
creció, seguro de sus posibilidades. Atacó sin descanso el área espanyolista sin suerte, ya que en muchas ocasiones no fue capaz de rematar. El
Espanyol la vio pasar y en el 70' transformó una contra, jugada de manera muy inteligente, en un mano a mano de
Coro. Éste batió a
César por debajo de las piernas (La 2º vez en una final, tras el gol de Sergio en el centenariazo). El portero maño no acabó el partido. Pocos minutos más tarde fue
expulsado con doble amarilla por lanzarle una botella a un seguidor espanyolista que no le devolvía la bola.
Lejos de amilanarse, el Zaragoza continuó buscando la meta del Espanyol buscando un milagro que se esfumaría tras otra contra de
Luis García. El ex madridista batió desde la frontal a Valbuena y ahí, y solo cuando el Zaragoza se vio 3 abajo a falta de 10 minutos, sólo ahí, murió la final.
En definitiva, se vio una final a la altura de lo que se espera de este tipo de partidos, emocionante, con goles. Bravo por estos dos equipos.
Por: Sensoker | Fútbol Español | Comentarios (1) | Referencias (0)